Antiguo Templo de Santa Inés del Monte Pulciano
Ubicado a tan solo un kilómetro al oriente de la ciudad colonial, en el emblemático Barrio de los Hortelanos, se encuentran las ruinas del Antiguo Templo de Santa Inés del Monte Pulciano. Este recinto no solo es un monumento al barroco guatemalteco, sino el epicentro de una de las tradiciones más queridas de la Cuaresma antigüeña.

Crónica de un Esplendor Barroco
El templo abrió sus puertas oficialmente el 9 de enero de 1685. Su nombre fue otorgado por los religiosos dominicos en honor a Santa Inés (1268-1317), mística italiana de la Orden de Predicadores conocida por su vida de oración y visiones desde temprana edad.
Lamentablemente, la estructura sufrió daños irreparables durante los terremotos del 29 de julio de 1773, quedando como un mudo testigo del pasado colonial de la región.

El Corazón de la Cuaresma: Jesús Nazareno de Santa Inés
A pesar de su estado de ruina, el templo recobra toda su vida y esplendor cada año durante la época de preparación para la Semana Santa.
Cada Segundo Viernes de Cuaresma, la comunidad se vuelca a este recinto para la Solemne Velación en honor a la venerada imagen de Jesús Nazareno de Santa Inés. El templo se adorna con alfombras de aserrín y huertos tradicionales, creando una atmósfera de profunda devoción.
La Procesión del Segundo Domingo
El punto culminante ocurre el Segundo Domingo de Cuaresma, cuando las pesadas andas de Jesús Nazareno, acompañado por la Santísima Virgen de Dolores, atraviesan el dintel del templo para recorrer las calles empedradas de La Antigua Guatemala.
Fuente: Consejo Antigua CNPAG
Foto Velación: Salva Carranza





